Aprendiendo lecciones todo el tiempo

El programa “Lecciones aprendidas” de El modo Manitowoc motiva a cada empleado a aportar ideas para mejorar la forma en que la empresa trabaja, y eso se traduce en clientes que reciben mejores grúas más rápidamente.


Los empleados de Manitowoc han aprendido 3000 lecciones en los últimos cinco años, y esto no es una exageración. En 2017, la empresa inició su programa “Lecciones aprendidas” con el objetivo de que los empleados puedan aportar sus ideas para mejorar las operaciones en la empresa, particularmente en lo que se refiere a seguridad, calidad del producto y eficiencia. Estas lecciones son luego compartidas con los miembros de equipo que trabajan en las instalaciones de Manitowoc en todo el mundo. Al final de cada año, las ideas se evalúan y el empleado que haya aportado la idea de mayor impacto para la empresa se hace merecedor del trofeo que otorga el CEO como premio a su contribución.


Bruno Vecchi, vicepresidente de El modo Manitowoc

“Perder la creatividad de los empleados de una empresa es un inmenso desperdicio de capital intelectual”, afirmó Bruno Vecchi, vicepresidente de El modo Manitowoc. “Iniciamos este programa para garantizar que las buenas ideas no se desperdiciaran y que, por el contrario, fueran compartidas con el resto del equipo. Además, cuando las personas se pensionan o se retiran de la empresa, esta experiencia y sus conocimientos frecuentemente se van con ellas. Con un sistema formalmente organizado para registrar las grandes ideas, podemos ahora conservar y compartir este conocimiento con todos los empleados”.


Hace cinco años, era posible que una nueva mejora en el proceso de fabricación o en el mantenimiento de la fábrica que se implementara en Francia no se implementara rápidamente en China, por poner un ejemplo. Con el programa Lecciones aprendidas, estos avances son formalizados e compartidos inmediatamente con todas las regiones. Esto permite tener uniformidad y eficiencia en las operaciones de fabricación de la empresa en todo el mundo.


“La gente se siente muy motivada a enseñar y a ayudar a los demás”, comentó Bruno. “Esto proporciona a cada miembro de equipo la oportunidad de mejorar nuestros procesos a los más altos niveles de planificación”.


Los clientes se benefician


Como resultado, son los clientes de Manitowoc los que reciben el mayor beneficio de la competencia que fomenta el programa Lecciones aprendidas. Cuando los procesos de fabricación mejoran, los clientes reciben el mismo nivel de calidad en las grúas pero pueden disponer de ellas más rápidamente, lo que les ayuda a aumentar la productividad y el tiempo productivo en el sitio de trabajo. Esta competencia ha disminuido eficazmente el tiempo de producción de nuevas grúas y ha acelerado la mejora continua en su producción.



“Los clientes buscan dos cosas: una grúa con un alto nivel de calidad pero que además esté disponible y sea entregada a tiempo”, puntualizó Vecchi. “El mercado ha evolucionado con los años. No disponemos de tiempo para esperar semanas a fin de entregar una grúa. Cuando un cliente requiere una grúa en el sitio de trabajo, necesita que esté instalada rápidamente para poder alcanzar sus propios objetivos comerciales”.


Algunos ejemplos del programa Lecciones aprendidas incluyen la actualización de los procesos de producción, la incorporación de nuevas herramientas, la integración de programas que ayudan a los empleados a hacer mejor su trabajo, y mucho más.


El programa Lecciones aprendidas ha tenido un éxito extraordinario en Manitowoc”, dijo Bruno. “Hemos aprovechado nuestro recurso más importante, nuestra gente, para ayudarnos a diseñar y fabricar mejores grúas, con mayor eficiencia y seguridad. Es posible que nuestros clientes nunca se enteren de los esfuerzos que hacemos para mejorar sus grúas y para que las puedan tener disponibles rápidamente en el sitio de trabajo. Pero pueden estar seguros de que cada uno de los miembros de equipo de Manitowoc está comprometido a alcanzar estos objetivos”.